En este caos lleno de tumultos,
no sé como expresar el compendio de mi alma.
Mi cuerpo se expresa a través de las partituras que mi mente enhebra con dificultad...
Escribirte quiero pero no puedo,
encajar la solitud de mi alma,
dentro de estos pesados y agostos reglones,
de soledad amplia como tu mirada.
Si, como tu mirada,
que un día me encontró y no me supo...
Que un día me encontró y no me supo esperar.
Vago.
Vago por los arrabales del alba de múltiples colores sonoros al cantar de un gallo rebelde,
de los atardeceres que anochecen para dar paso a la Luna.
La Luna que me mira y te mira.
Y a mi escribiendo estos versos que confundo con maravillosa poesía.
Aquí he hallado el hálito de mi alma.
El hálito de un alma poética que al cantar haya despierta ya,
su figura y su forma.
Su son y su sentir.
Su sentir tan fresco como tu nombre...
Como tu nombre al partir.